Nadie está exento de padecerla: La insuficiencia renal afecta a personas de cualquier edad, nivel socio-económico, raza y religión. Es una enfermedad “silenciosa” que no se detecta fácilmente pues los síntomas no son evidentes. Sus principales causas se originan en enfermedades comunes como diabetes mellitus, hipertensión, nefritis, entre otras.

La prevención de la enfermedad es una tarea urgente

El alto costo del tratamiento y la falta de acceso a una atención médica oportuna y adecuada impiden a muchos enfermos recibir el tratamiento.
Es importante detectar a tiempo los problemas renales, una forma de hacerlo es realizar análisis urinarios periódicos, cada 6 meses o cada año. Los médicos especialistas son los nefrólogos, consúltalo con tu médico de cabecera.

Síntomas de la Insuficiencia Renal Crónica:
1. Cambio de frecuencia ó volumen de orina.
2. Ardor al orinar.
3. Orina con sangre o color café
4. Hinchazón de la cara, los pies o el abdomen
5. Dolor en la parte baja de la espalda.
6. Alta presión en la sangre.

Otros Síntomas:
1. Dificultad para concentrarse.
2. Mareos.
3. Dificultad para dormir
4. Comezón en todo el cuerpo.
5. Pérdida de apetito y náuseas.
6. Mal sabor de boca.
7. Vómitos.
8. Pérdida de peso.
9. Sensación de frío.
10. Dolores de cabeza.
11. Sensación de ardor en los pies.
12. Entumecimiento de brazos y piernas.
13. Lenguaje mal articulado o refunfuñado.

Son importantes los exámenes físicos y análisis de laboratorio para detectar el problema, le recomendamos si tiene alguno de estos síntomas que se los haga.